Formatos de archivo que se abren directamente en el navegador
Cuando el destinatario abre un enlace, lo ideal es que el contenido aparezca al instante, sin descargar ni instalar programas. Eso depende del formato del archivo, porque es el navegador de quien recibe el que lo muestra.
Imágenes
JPG, PNG, GIF y WebP se abren en cualquier navegador actual. AVIF también es compatible con las versiones recientes de Chrome, Firefox, Safari y Edge.
Las fotos tomadas con iPhone suelen guardarse en HEIC, un formato que la mayoría de los navegadores no muestra. Conviértelas a JPG antes de enviarlas o configura la cámara en el modo más compatible. Los archivos RAW, PSD y TIFF también deben exportarse.
Vídeos
La combinación más segura es MP4 con vídeo H.264 y audio AAC: se reproduce en ordenadores, móviles y televisores. WebM también funciona en los navegadores actuales.
La extensión no lo dice todo. Un archivo MOV o MP4 grabado en HEVC (H.265), el formato predeterminado de muchos móviles, puede reproducirse en un dispositivo y mostrar una pantalla negra en otro. MKV, AVI y WMV normalmente no se reproducen. Ante la duda, convierte a MP4 H.264 con un programa gratuito como HandBrake.
Audio
MP3, M4A (AAC) y WAV suenan en casi cualquier lugar. FLAC y OGG funcionan en los navegadores actuales, pero pueden fallar en versiones antiguas de Safari. Para voz y música en general, MP3 a 192 kbps equilibra bien calidad y tamaño.
Documentos y texto
PDF es el único formato de documento que todos los navegadores muestran con su lector integrado. Los archivos de Word, Excel y PowerPoint solo se abren con el programa instalado, así que exporta a PDF cuando el destinatario solo necesita leer.
Los archivos de texto sin formato, como TXT, CSV y JSON, se muestran como texto. En fstmp la vista previa enseña los primeros 256 KB, y los archivos HTML y SVG se muestran como código, sin ejecutarse, por seguridad.
Si la vista previa no aparece
fstmp entrega el archivo exactamente como se subió, sin convertirlo. Cuando el navegador no reconoce el formato, la página muestra un aviso y el botón de descarga sigue disponible, de modo que el destinatario siempre puede obtener el original.
Para evitar sorpresas, abre el enlace en otro dispositivo antes de difundirlo, preferiblemente un móvil, que es donde se abre la mayoría de los enlaces.